La Sala de Amparos de la Corte de Justicia de Catamarca rechazó el amparo presentado por el abogado Oscar Romero, dejando firme la sanción de seis meses de suspensión de su matrícula profesional. A pesar de ello, Romero siguió realizando presentaciones judiciales, generando controversia.
La Sala de Amparos de la Corte de Justicia de Catamarca rechazó el amparo presentado por el abogado Oscar Eduardo Romero, dejando firme la Resolución N°10/24 del Tribunal de Ética y Disciplina del Colegio de Abogados de Catamarca, que había dispuesto la suspensión de su matrícula profesional por seis meses debido a la gravedad de los hechos y su incompatibilidad con los principios éticos y legales que rigen la profesión.
Romero había solicitado mediante Expte N°007/2025 que se revoque la sanción y, a través de una medida cautelar, logró suspender temporalmente la suspensión hasta que la Corte se expidiera sobre la cuestión de fondo. Sin embargo, con la Sentencia Definitiva N°21/25, la Corte rechazó la acción de amparo, dejando vigente la sanción, la cual debía cumplirse a partir del 2 de septiembre de 2025, quedando pendientes dos meses de suspensión.
A pesar de ello, el 2 de septiembre de 2025, Romero concedió una entrevista en El Esquiú Play, donde declaró públicamente que había presentado denuncias penales en representación de Ricardo Germán Córdoba, titular de Gerco Construcciones, contra funcionarios y exfuncionarios de la Municipalidad de Santa María, incluyendo a la actual intendenta Érica Inga, el ex-intendente Pablo Sánchez y el actual senador Antonio Alvaro Camposano.
La situación generó controversia, ya que la denuncia ingresada a la Fiscalía General fue posteriormente devuelta por el Juez de Garantías según la Sentencia N°062/25, por encontrarse Romero inhabilitado, evidenciando que la actuación del abogado carece de validez legal y podría constituir una mala praxis o delito.
Se destaca que el abogado habría actuado sin informar a su cliente, Ricardo Germán Córdoba, sobre su suspensión, comprometiendo su interés y generando dudas sobre la legalidad de sus actuaciones. La ciudadanía queda advertida sobre que Oscar Romero continúa con su matrícula suspendida, y que cualquier acción realizada durante este período carece de efectos jurídicos válidos.
Este caso pone en evidencia la importancia del control ético y profesional en el ejercicio del derecho y la responsabilidad de los abogados frente a sus clientes y al sistema judicial.






