
La Municipalidad de Santa María que conduce la intendenta, contadora Erica Inga ,que convoca año a año en la Capital de los Valles Calchaquíes una creciente presencia de turistas nacionales y del exterior, hizo un trascendente anuncio tras gestiones de la Intendencia desarrolladas junto a Yael Quiroga del Valle Villagra del área de Patrimonio Cultural ante la Dirección Provincial de Arqueología ,sobre el logro de la autorización para promover y poner en valor Cerro Pintado , un lugar único que permite al visitante conectar con las raíces ancestrales del Valle de Yokavil y que, además, se proyecta como el único Monumento Histórico Nacional de Santa María.

A Santa María de Yokavil se la conoce como la capital de los Valles Calchaquíes y destacados arqueólogos de la Universidad Nacional de La Plata la potencian como Capital Nacional de la Arqueología. En el presente, sin dudas, su riqueza histórica constituye un atractivo turístico que conquista cada vez a más visitantes.
Cerro Pintado como precisa el Secretario de Turismo santamariano, Hugo Ruiz «es un espacio cargado de memoria, paisaje y sentido, que los turistas ya pueden recorrer y conocer en profundidad, acompañados por un guía autorizado». Al pie de este informe especial se detallan los horarios de las visitas y los trámites de inscripción en el Municipio de Santa María.

Una maravilla arqueológica a descubrir en el Camino del Inca.Está situado sobre la ladera oriental de la Sierra del Cajón, domina el Valle de Yokavil.
El poblado alto del “Cerro Pintado de Las Mojarras” es una maravilla arqueológica que los arqueólogos comparan con la Cueva de las Manos o la ciudad inca de Shincal de Quimivil en Londres, que revelan el ingenio y la cultura de civilizaciones pasadas y se ubica estratégicamente sobre un cerro de 100 m de altura a un costado de la Ruta Nacional N° 40, por el Camino del Inca.
Debido a su excelente visibilidad sobre el valle y a las varias líneas de muros perimetrales que lo rodean, puede considerarse un verdadero pukará. Un pukará (o pucará) es una palabra quechua y aymara para una fortaleza defensiva precolombina en los Andes, construida en alturas estratégicas con muros de piedra (pircas), sirviendo como refugio, centro de control o ceremonial, y se encuentra también en sitios arqueológicos como el Pukará de Tilcara (Argentina) o el sitio Pukara (Perú).
Se han contabilizado en Cerro Pintado un total 57 estructuras habitacionales: una densidad constructiva relativamente baja que también se relaciona con la función defensiva del sitio. Todas las habitaciones son angulares, de 3 a 5 m, aprovechan los desniveles del cerro como una de las paredes y se suceden escalonadamente hacia la cumbre.

El aparejo es de hileras horizontales con lajas naturales seleccionadas, y puede incluir bloques de cuarzo blanco formando diseños decorativos de líneas o zigzag. La cumbre forma una estrecha planicie de 30 m de ancho en donde se encuentran las mayores construcciones, destacándose un recinto de 40 x 12 m con varias habitaciones menores adyacentes. En el piedemonte, debajo del pukará y a lo largo de 31 ha, se han localizado otras diez áreas con aglomeraciones de distinta complejidad constructiva.

La forma básica es similar a otros sitios contemporáneos: conjuntos de grandes patios con estructuras menores anexas, cuadrangulares o circulares; se trata de espacios que pudieron albergar una o varias familias y en los que se realizaron además actividades de producción artesanal y de alimentos. También se reconoció un montículo artificial de 30 x 20 m con varios niveles de basura acumulada, junto con fogones que indican actividades de producción metalúrgica.
En las inmediaciones, los enterratorios excavados a inicios del siglo XX contenían cerámica de momentos prehispánicos tardíos, inca y colonial temprano. Este asentamiento se ubica a 4 km de “Rincón Chico” y de “El Calvario de Fuerte Quemado”. La interconectividad visual y las similitudes entre los estilos arquitectónicos y los objetos encontrados en ambos sitios indican que pudieron formar parte de una misma organización sociopolítica.
El Cerro Pintado, el cuál se encuentra en la localidad de Las Mojarras, sobre RN 40, a pocos kilómetros de la Plaza Gral. Manuel Belgrano.

Fue investigado en 1913 por C. Bruch, Weiser y Woters en 1923, 1987 por Néstor Kriscautzky, Rodolfo Raffino arqueólogo, doctor en Ciencias Naturales y gran estudioso de la Cultura Inca (en la foto superior) , en 1990 continuaron los trabajos Miriam Tarragó, Luis Gonzales y el equipo de trabajo Proyecto Yokavil.
Es un Pukará de traza defensiva con residencia en damero, la ladera oriental del cerro se encontraba cubierta por terrazas sostenidas por muros de contención.
En la última excavación fueron recuperados fragmentos de cerámica: Santa María Bicolor y Tricolor, San José/Shiquimil, Famabalasto Negro Grabado, Famabalasto Negro sobre Rojo e Inca Provincial (fragmentos de platos y aribaloides) también ubicaron indicios piro-metalúrgicos con grandes nódulos de escorias de combustión. En el Museo del Hombre de París (Francia) , dan testimonio de la importancia de este yacimiento arqueológico.
Se aplicaron técnicas de recuperación que permitieron conservar su actual estructura por Dirección de Antropología de Catamarca, Municipalidad de Santa María y Museo Eric Boman, dentro del plan de recuperación y puesta en valor. Sus primeros guarda-parques fueron Sr. J. Vargas y Sr. B. Cruz.
Es monumento y Lugar Histórico por decreto 148/1994 impulsado por Dra. Tarrago y equipo de trabajo. Está protegido por Ley provincial 4218 y Nacional 25743. Tiene capacidad de carga de 15 personas y hasta 50 al día. Cuenta con Guarda-parque municipal.
Horarios de visita
• De 8 a 10 hs
• De 17 a 19 hs
Visitas grupales
• Hasta 12 personas
• Desde los 14 años
Recorrido de dificultad media a alta
Guía autorizado
Vicente Cruz
Inscripción obligatoria
Para reservar su lugar: Completar formulario en los sitios oficiales del Municipio de Santa María.






