
De la REDACCION TUCUMAN de DIARIO CALCHAQUI
La incorporación de la senadora tucumana Sandra Mendoza a la Comisión de Acuerdos del Senado consolidó un cambio relevante en la negociación por los pliegos judiciales y fortaleció la posición del gobernador Osvaldo Jaldo en un momento clave para el oficialismo. La decisión se inscribe en la estrategia del presidente Javier Milei de apoyarse en gobernadores peronistas dialoguistas para destrabar la designación de jueces federales y avanzar en la cobertura de vacantes en la Corte Suprema.

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Como adelantó LA REDACCION TUCUMAN de DIARIO CALCHAQUI de cara al inicio del período ordinario, cuando se prevé retomar formalmente el debate por los cargos en la Corte Suprema, la posición de Jaldo adquiere mayor relevancia. Con Sandra Mendoza y Beatriz Ávila en la Comisión de Acuerdos, Tucumán se convierte en un actor con peso específico en una de las discusiones institucionales más importantes del año. La maniobra confirma que el Gobierno de Milei optó por una construcción política apoyada en gobernadores para superar el estancamiento que marcó las negociaciones judiciales en los últimos meses.
La Comisión de Acuerdos es el órgano que analiza y dictamina los pliegos enviados por el Poder Ejecutivo para cubrir cargos judiciales. Actualmente existen más de 200 vacantes en juzgados federales en todo el país, lo que genera demoras estructurales en distintas jurisdicciones. A esto se suma la discusión pendiente por los cargos en la Corte Suprema, un tema de alta sensibilidad institucional y política.
En un primer momento, la Casa Rosada buscó una negociación integral con el kirchnerismo para acordar un paquete de nombramientos. Sin embargo, esa vía no prosperó. Ante la falta de consenso global, el oficialismo optó por una estrategia segmentada, enfocada en acuerdos con gobernadores que priorizan la normalización del sistema judicial en sus provincias. En ese esquema, Jaldo pasó a ocupar un lugar central.

El antecedente inmediato es la participación de la senadora tucumana Beatriz Ávila, quien ya integraba la Comisión de Acuerdos. Con la llegada de Mendoza, Tucumán queda con dos representantes en un cuerpo de 17 miembros, lo que incrementa el peso político del distrito en el tratamiento de los pliegos. Para Jaldo, esto implica mayor capacidad de incidencia en las negociaciones que definirán el futuro de los juzgados federales en la provincia y en el país.

La doble representación tucumana no es un dato menor. En un Senado con bloques fragmentados y márgenes ajustados, cada lugar en comisión resulta determinante para garantizar dictámenes favorables o evitar bloqueos. La movida también impacta en el equilibrio interno del peronismo, ya que la distribución de espacios en las comisiones redefine el poder relativo entre los sectores alineados con el kirchnerismo y los que responden a gobernadores con posiciones más pragmáticas frente al Ejecutivo nacional.
Desde la perspectiva del Gobierno nacional, el objetivo es claro: reducir la capacidad de obstrucción en la Comisión de Acuerdos y asegurar que los pliegos puedan llegar al recinto con dictamen. La apuesta a los mandatarios provinciales busca construir mayorías circunstanciales que permitan avanzar con la agenda judicial sin depender exclusivamente de un entendimiento con el sector más duro de la oposición.






