El nuevo presidente de la Asociación de Empresarios Hoteleros y Gastronómicos de Catamarca anticipó a DIARIO CALCHAQUI los ejes de su nueva gestión en el marco de la reunión regional del NOA. Planteó la necesidad de regular los alquileres temporarios y de generar eventos que reduzcan la estacionalidad.

La Asociación de Empresarios Hoteleros y Gastronómicos de Catamarca cumple 60 años y renovó autoridades. Aldo Sarquis asumió formalmente como presidente durante la reunión regional del NOA que se realiza en la provincia.
Sarquis explicó a este diario que la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (Fehgra) está dividida en regiones. «Catamarca pertenece a la región NOA, que también incluye a Jujuy, Salta, Santiago del Estero y Termas. Cada trimestre las regiones se reúnen para evaluar la actividad. En esta ocasión, la provincia fue elegida como sede. Además, el presidente de la federación nacional, Alejandro Papacidero, visitó Catamarca para acompañar el aniversario de la entidad local».

El nuevo presidente destacó el crecimiento del sector hotelero en el interior provincial. “Belén, Santa María, Fiambalá, Tinogasta ha sido determinante para eso”, dijo. Señaló que la Capital no tuvo una evolución pareja, pero que en los destinos del interior, durante feriados largos y vacaciones, “están trabajando casi al límite”. Consideró que ese es un buen síntoma, aunque reconoció que el desafío es lograr que la capital también tenga actividad sostenida.
Sarquis se refirió a la ley de alquiler temporal, aprobada en 2024, que aún no fue reglamentada. Explicó que el sector no busca prohibir los alquileres temporales, sino regularlos. “Que sean alojamientos regulados, censados, con normas mínimas de seguridad y de higiene, lo que se exige a cualquier establecimiento que reciba público”, afirmó. Dijo que la normativa permitiría identificar a quienes ofrecen ese servicio.
Sobre la temporada de invierno y la Fiesta del Poncho, Sarquis anticipó que el alojamiento y la gastronomía llegarán “a un lleno casi total”. Pero advirtió: “Una economía de establecimiento no subsiste con la Fiesta del Poncho. Se necesitan otros eventos u otras actividades en el medio que incrementen la capacidad hotelera”. Propuso trabajar en un calendario de eventos mensuales para reducir la estacionalidad del sector.






