Como informó DIARIO CALCHAQUI desde CASA ROSADA está siendo investigado por la Justicia por diferentes cargos. La oposición y aliados del Gobierno habían pedido su salida e, incluso, intentaron interpelarlo en el Congreso. El oficialismo intenta dar vuelta la página y recuperar la iniciativa política.

La salida de Manuel Adorni marca el final de una de las crisis políticas más profundas que atravesó el gobierno de Javier Milei desde su llegada al poder. Después de meses de sostener públicamente al jefe de Gabinete frente a las denuncias por presunto enriquecimiento ilícito, el Presidente aceptó su renuncia y dio por terminada una defensa que hasta hace pocas horas parecía inquebrantable.
La decisión representa un giro para la Casa Rosada. Durante semanas, Milei y la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, rechazaron cualquier posibilidad de desplazar a uno de los funcionarios más cercanos. Incluso cuando la oposición impulsó su interpelación y comenzó a reunir apoyos para avanzar con una eventual moción de censura, el Gobierno eligió cerrar filas detrás de Adorni.
El cambio de postura comenzó a hacerse visible este viernes durante la gira presidencial por España. En una conferencia realizada en la Universidad San Pablo CEU de Madrid. Allí, Milei sostuvo por primera vez que removería a su jefe de Gabinete si la Justicia comprobaba hechos de corrupción. “Si lo consideraran culpable, lo vuelo, lo eyecto yo de una patada”, sentenció. Antes había insistido con defenderlo: “Manuel es inocente. Yo soy súper optimista de que no va a tener ningún tipo de problema” y calificó como “absolutamente plausible” la explicación técnica brindada por Adorni sobre el origen de su patrimonio.
Horas después, Adorni mantuvo un encuentro en Casa Rosada con Karina. Según pudo saber este medio, allí fue donde ambos habrían consensuado su salida. En los últimos dos meses, el exvocero ofreció dos veces apartarse del Gobierno, pero los Milei lo retuvieron. La tercera fue la vencida.
La salida del ministro coordinador es consecuencia de un desgaste político que el Gobierno nunca logró contener. Las denuncias por inconsistencias patrimoniales, las sucesivas revelaciones sobre bienes no declarados y las dificultades del propio funcionario para explicar el origen de parte de su patrimonio fueron ocupando el centro de la agenda pública. Cada nueva explicación terminaba generando nuevos interrogantes y alejaba la posibilidad de cerrar el episodio.
En un intento por limitar el impacto político, la Casa Rosada había decidido semanas atrás designar a Adrián Ravier como nuevo vocero presidencial, mientras Adorni permanecía al frente de la Jefatura de Gabinete. La apuesta consistía en separar la crisis judicial de la comunicación oficial y volver a concentrar el debate en la marcha de la economía y las reformas impulsadas por la administración libertaria. La estrategia no consiguió modificar el escenario.
El Gobierno debe nombrar al sucesor de Manuel Adorni
Por estas horas, el Gobierno se encamina a definir al sucesor del Jefe de Gabinete. Como anticipó este medio, el elegido podría ser el actual ministro de Interior, Diego Santilli. El dirigente del PRO se convirtió en uno de los aliados más confiables de Milei durante el último año y su posible desembarco en la Jefatura de Gabinete también busca enviar una señal hacia los sectores dialoguistas del Congreso en un momento en el que el oficialismo necesita recomponer vínculos parlamentarios para sostener su agenda legislativa.
Santilli ya había asumido un rol central tras otra crisis política para el oficialismo, cuando encabezó la lista de diputados nacionales de La Libertad Avanza luego de la salida de José Luis Espert. Esa apuesta terminó con un triunfo electoral en la provincia de Buenos Aires y consolidó su relación con el Presidente, que ahora vuelve a recurrir a él para administrar uno de los momentos de mayor fragilidad política de su gestión.
La caída de Adorni contrasta con el vertiginoso ascenso que había tenido dentro del oficialismo. Llegó al Gobierno en diciembre de 2023 como vocero presidencial y rápidamente se convirtió en una de las caras más visibles de la administración libertaria. Su exposición mediática, el respaldo permanente de Karina Milei y el lugar de confianza que ocupó junto al Presidente lo transformaron en una figura central del esquema de poder.
Su consolidación llegó con las elecciones legislativas porteñas de 2025. Como cabeza de lista de La Libertad Avanza derrotó al PRO en su principal bastión y fortaleció el proyecto político de los Milei. Meses más tarde fue promovido a la Jefatura de Gabinete, una decisión que fue leída como una ratificación de su peso dentro del Gobierno y como la antesala de un futuro político todavía más importante.
Ese recorrido comenzó a cambiar el 8 de marzo, cuando trascendió la fotografía del funcionario junto a su esposa descendiendo del avión presidencial tras un viaje oficial. La polémica por el uso de recursos públicos abrió una etapa de cuestionamientos que luego derivó en la investigación sobre su patrimonio. Las revelaciones sobre inmuebles, reformas, viajes y activos que no figuraban en sus declaraciones juradas terminaron alimentando una causa judicial que fue creciendo con el paso de las semanas
La investigación, encabezada por el fiscal federal Gerardo Pollicita, se centra en determinar si existió un incremento patrimonial incompatible con los ingresos declarados por Adorni y su esposa, Bettina Angeletti. Entre las últimas medidas ordenadas figuran pedidos de información a plataformas de criptomonedas para reconstruir movimientos financieros, además de requerimientos vinculados con operaciones inmobiliarias y el origen de los fondos utilizados para distintas adquisiciones.
Puertas adentro del Gobierno reconocían desde hacía días que la situación se había vuelto insostenible. Funcionarios advertían que la crisis había desplazado de la agenda los principales logros económicos que buscaba mostrar la Casa Rosada y condicionaba cada movimiento político del oficialismo. La renuncia de Adorni busca cerrar ese capítulo, aunque el frente judicial seguirá abierto y el exjefe de Gabinete deberá enfrentar la investigación sin el respaldo institucional que le otorgaba integrar el gabinete nacional.
Diego Santilli es el nuevo jefe de gabinete

Diego Santilli ya fue elegido como el nuevo jefe de Gabinete por los hermanos Milei, que ahora tienen que lidiar con los detalles de la salida de Manuel Adorni que está en shock y se resiste a aceptar su caída, que se precipitó en las últimas horas.
El ministro del Interior llega a la jefatura como un punto de equilibrio en la interna libertaria. Si bien reporta a Karina Milei, tiene buena relación con Santiago Caputo y el objetivo de su llegada es no meterse en esa pelea.
La información fue confirmada por los dos sectores a este diario .La decisión se oficializaría este fin de semana. En la Casa Rosada se dieron cuenta que la confirmación trascendió cuando Milei estaba en España y ante la evidencia que su hermana maneja el gabinete, se salió a instalar que la «decisión final» se iba a tomar cuando regrese de Europa, o sea, este sábado a la mañana.
Pero como el gobierno no puede controlar su pulsión hacia el caos, al mismo tiempo que buscaba relativizar la designación de Santilli, trascendía que el ministro del Interior mantenía una larga reunión en la Casa Rosada con Karina Milei y los Menem.
Como sea, Santilli cree que su arribo a cargo más importante del gabinete no perjudicará sus chances de ser candidato a gobernador por la provincia. «Se tiene mucha fe para encarar este desafío», dijo un dirigente porteño, que recordó cuando el «Colorado» asumió como ministro de Seguridad de la Ciudad en medio de un escándalo y logró encarrilar la gestión.
En el ministerio del Interior recuerdan que ni bien asumió el año pasado, a Santilli le pusieron a Adorni de stopper. El jefe de gabinete se le colaba en todas las reuniones, pero a base de trabajo político, Santilli logró gambetear airoso esa marca personal hasta que Adorni se autodestruyó con sus gastos desaforados de wannabe argento.
Adorni no logra asimilar su salida del gobierno y está espantado por los problemas penales que deberá afrontar, ahora ya sin la cobertura de la Casa Rosada.
La salida de Adorni, que se tomó a mal su reemplazo y no logra asimilarlo, intenta poner fin a tres meses de crisis política en la cumbre del poder libertario. El ex vocero está espantado por los problemas penales que le esperan, ahora ya sin la cobertura de la Casa Rosada.

La salida se aceleró ante la inminencia de la destitución de Adorni por el Congreso, luego que Macri avisara que ahora sí votaría su destitución la semana próxima, luego que el PRO quedara hundido en el descrédito por la pirueta de último minuto del ex presidente, que luego de pasarse semanas hablando de ética y haciéndose el indignado por las desprolijidades de Adorni, mandó a su bloque a rescatarlo. Contradicciones que expuso de manera irrefutable Esteban Bullrich con su renuncia al partido.
«Milei no puede permitir que el Congreso le eche al jefe de Gabinete, el golpe en los mercados sería tremendo», explicó un funcionario al tanto de las conversaciones en la cúpula del gobierno. También contribuyó la nueva revelación de los millones que gastó el jefe de Gabinete en jueguitos, con las tarjetas de sus empleados.
Trascendió que en el gobierno querían en principio dejar que el Congreso despedace a Adorni para que Milei se victimice y acuse a la oposición de buscar un golpe de Estado. Pero luego entendieron que el mensaje que dará al mercado y al exterior la caída de un jefe de Gabinete por corrupción, será una bomba para el plan económico.
Si bien creen que le serviría internamente la victimización, sospechan que el título que recorrerá el mundo es que Milei no controla el Congreso y que tiene funcionarios corruptos.
Milei culpa a Macri por la caída de Adorni y promete venganza
El presidente llegó al país furioso por la caída de su jefe de Gabinete. Tuvieron que reescribir la renuncia de Adorni porque «era una catástrofe». La discusión por el Ministerio del Interior.
Javier Milei llegó a la quinta de Olivos furioso. Encadenó algunas conversaciones con empresarios en las que afirmó que Manuel Adorni cayó por la presión combinada de Mauricio Macri y un importante empresario de medios, que no es Héctor Magnetto. «Me voy a vengar», advirtió, según confió un empresario al tanto de las conversaciones.
Es que la caída de Adorni se aceleró cuando se enteraron que Macri les había mandado a decir que en la semana entrante no volvería a retirar sus diputados para evitar que caiga el jefe de Gabinete. «El martes que viene vamos a votar su interpelación», fue la advertencia del ex presidente, escaldado por el daño que le hizo la tremenda carta de Esteban Bullrich.
En la lectura de la Rosada también aparece Patricia Bullrich, a quien ven como socia de la embestida. Según la información que manejan hubo un acuerdo entre Bullrich y Macri que ordenó su desempeño en la Cámara Alta, donde Patricia le sacó el cuerpo a Adorni y dejó que el jefe de Gabinete quedara expuesto a la inminente moción de censura, que definió su suerte.
Pero en sus conversaciones de esta sábado, Milei evitó mencionar a Bullrich, en un ejercicio de autocontrol electoral. La senadora es hoy la dirigente más popular del oficialismo, incluso por encima del Presidente. La Casa Rosada no está en condiciones de sumar ese frente. En el último relevamiento nacional de Management & Fit quedó al tope del ranking de imagen positiva con 36,3% de valoración positiva. Macri, en cambio, aparece lejos con el 18,5% .
La bronca de Milei incluye a un importante empresario de medios, que mantuvo una cobertura muy crítica de Adorni y destapó buena parte de sus escándalos interminables. Por caso, la difusión de los millones que Adorni gastó en equipos para desplegar su pasión por los jueguitos, usando tarjetas de sus empleados, fue reproducida por el medio financiero Bloomberg y tuvo un impacto negativo en los mercados.
En sus conversaciones de este sábado, Milei también ratificó que quiere ser reelecto. No fue una frase suelta. Fue la respuesta a un rumor fuerte: que está agotado de la gestión y no sería candidato el año próximo. Un rumor que agitan Macri, Bullrich y una parte del establishment.
La bronca de Milei incluye a un importante empresario de medios, que mantuvo una cobertura muy crítica de Adorni y destapó buena parte de sus escándalos interminables.
Cuando trascendió que el sucesor de Adorni sería Diego Santilli la Casa Rosada entró en crisis
Es que no quedaba bien que la definición del nuevo jefe de Gabinete se tomara en ausencia del Presidente. Por eso los operadores oficiales se apuraron a instalar que el canciller Pablo Quirno seguía en carrera y la decisión final sobre quien sería el sucesor de Adorni la tomaría Milei a su regreso.
Por eso también, voceros oficiales dedicaron este sábado a comentar que la elección de Santilli fue «exclusiva» de Milei. Una pavada que no resiste el análisis pero que busca evitar que quede en evidencia el poder de su hermana en la conducción del gobierno. Raro el cuidado, ya que el propio Milei se encargó de repetir hasta el cansancio que Karina es «la jefa».

La discusión ahora es qué pasa con el Ministerio del Interior. La opción que gana fuerza es que vuelva a quedar bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete, como una pieza del nuevo esquema de Santilli. El movimiento tiene lógica política: Santilli quiere concentrar la relación con gobernadores, bloques aliados y Congreso. Necesita músculo para sacar la eliminación de las PASO, paso clave en el proyecto reeleccionario.
A Santilli no le molesta que Ignacio Devitt quede al frente de Interior, ahora como una Secretaría de Estado. En los hechos, Devitt ya funciona como una suerte de vicejefe de Gabinete. Tiene llegada al Congreso, habla con gobernadores y conoce el idioma del PRO. Pero cerca suyo advierten que no será por mucho tiempo. Devitt tiene otro objetivo: quiere disputar la intendencia de Vicente López, su cuna política, de la que salió eyectado cuando era concejal en medio de una pelea muy compleja con Jorge Macri.
El dato no es menor. En el nuevo tablero aparecen tres ex PRO en lugares claves: Bullrich en el Senado, Santilli en la Jefatura de Gabinete y Devitt como operador de Interior. Milei insulta a Macri, pero gobierna cada vez más con piezas que salieron de la cantera macrista.






