Como adelantó DIARIO CALCHAQUI la intendenta de Santa María, contadora Erica Inga participó de un encuentro que puso de relieve el resultado del programa de Formación Profesional y Cultural de la Ruta del Telar en este 2025, producto de la colaboración del Ministerio de Trabajo, Planificación y Recursos Humanos de la provincia, Unesco y CFI, articulado con los municipios.
El encuentro se realizó en la Estación de Hualfín, un espacio inspirado en las Estaciones Michi No Eki del Programa OVOP de Japón, que promueve el desarrollo local a través de la identidad, el trabajo y la cultura.

La jefa de Gobierno de la Capital de los Valles Calchaquíes expresó que » desde la Municipalidad de Santa María seguimos acompañando y fortaleciendo a nuestras artesanas y artesanos, porque su saber y su oficio son parte esencial de nuestro desarrollo comunitario».
El Municipio de Santa María brinda un fuerte impulso al Proyecto OVOP (One Village One Product), el cual surge como una estrategia de desarrollo local en la década de los ’70 en Japón y busca potenciar el trabajo de emprendedores, cooperativas, pequeños productores y pueblos originarios, entre otros.

JICA, la agencia de cooperación de Japón, seleccionó a la intendenta Erica Inga como becaria durante todo el año 2024, quien asistió de manera técnica en enfoques de trabajo para la revitalización de lo identitario y así avanzar en el desarrollo de circuito turístico productivo como es la Ruta del Telar poniendo de relieve el trabajo en conjunto con las mujeres de la cooperativa tinku kamayu a través de la legitimación del poncho santamariano.
La Ruta del Telar se encuentra en la provincia de Catamarca y permite un contacto directo con los artesanos ya que se los puede visitar en sus casas y conocer sus telares, observar como trabajan, cómo viven y cómo sienten su amor y pasión por el trabajo que realizan todos los días.
Es una excelente oportunidad para adquirir sus productos sin intermediarios y a la vez una buena manera de que ellos obtengan un reconocimiento y un valor justo por el gran trabajo que realizan, lo difícil, artesanal y el tiempo que lleva tejer un poncho ya sea de lana, alpaca o vicuña.






