El gobernador tucumano dijo a DIARIO CALCHAQUI que «Kicillof fue elegido por la voluntad popular» y que «el presidente se fue de boca» exhortando a Milei a respetar a la democracia» y «poner fin a las agresiones políticas».
Un Jaldo aferrado al institucionalismo y visiblemente contrariado con las declaraciones altisonantes de Milei y el escándalo del Congreso, donde fue agredido el diputado Facundo Manes dejó en claro que «Milei debe recuperar su compostura y actuar de forma acorde a la investidura presidencial».

«Todo lo que sea intervención va en contra de la democracia», dijo Jaldo . De este modo se sumó a Jalil y rompió el silencio que venían haciendo los gobernadores peronistas «dialoguistas» del interior, que pegaron el faltazo al Congreso.



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Las declaraciones del tucumano son de impacto nacional porque antes se mostró como uno de los principales aliados de Milei desde que el libertario asumió la presidencia. Incluso Jaldo es uno de los gobernadores que no asistió a la Asamblea Legislativa con la que Milei abrió este sábado las sesiones ordinarias del Congreso (con escándalo institucional incluído y amenazas a un diputado nacional).

Como explicó DIARIO CALCHAQUI las intención de Milei a favor de intervenir a Kicillof provocó que el peronismo dejara de lado sus diferencias y se alineara en defensa del gobernador bonaerense, pero también empujó la idea de un «frente antifascista» para frenar los atropellos institucionales del presidente.

El peronismo se abroquela en defensa de Kicillof
La dirigencia reaccionó ante la idea que deslizó el Presidente sobre una posible intervención.
Luego de que el presidente, Javier Milei, haya utilizado el escenario de la Asamblea Legislativa para focalizar sus críticas contra el gobernador Axel Kicillof por la administración de la seguridad en la provincia de Buenos Aires y deslizar, nuevamente, la posibilidad de intervenir el distrito pidiéndole que “se corra del camino” o abandone “la visión abolicionista”, en el peronismo empezaron a tender puentes de contacto para evitar un daño más profundo sobre el partido.
En este escenario, intendentes, legisladores y sindicalistas ya empezaron a expresarse acerca de la pacificación interna y la necesidad de que la titular del Partido Justicialista (PJ), Cristina Fernández de Kirchner, lime asperezas con Kicillof porque entienden que el crecimiento de la conflictividad será perjudicial para las aspiraciones del partido en el próximo proceso electoral. No fue casual el gesto político que recibió el gobernador al obtener el respaldo de todo el arco peronista, incluso con referentes con quien mantiene un enfrentamiento, como Mayra Mendoza, después de que el Presidente haya utilizado las redes sociales para expresar la posibilidad de intervenir Buenos Aires.
Hasta el momento, la expresidenta no se mostró dispuesta a sumar a Kicillof a la mesa chica de decisiones y el mandatario bonaerense mantiene firme su decisión de sostener un espacio interno.






