La Casa Rosada intentó justificar el cambio en una resolución tributaria inconsulta, pero el malestar se venía percibiendo hace meses. Dilemas de gestión en la ARCA, pero también salariales. Pulseada entre los Caputo por la sucesión.
El Gobierno Nacional desplegó todo su aparato comunicacional para anunciar la salida de Florencia Misrahi de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA –ex AFIP) maquillado tras una desavenencia por una disposición que obligaba a tributar a Youtubers e influencers. Pero los verdaderos motivos de su salida se venían cocinando desde meses antes, según pudo reconstruir este diario desde múltiples fuentes de “La Casa”.
La decisión se tomó, de forma intempestiva, el sábado al mediodía. Pujaron por su reemplazo dos Caputos: Santiago Caputo propiciaba el desembarco de Andrés Vázquez, flamante titular de la DGI cuando la AFIP mutó en ARCA. El Ministro de Economía Luis “Toto” Caputo terminó imponiendo a quien fuera su virtual segundo en el Mecon, Juan Pazo (en la foto de Portada). Hace dos días, había sido designado como secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería tras estar en la Secretaría de Coordinación de Producción del Ministerio de Caputo.
La renuncia de Misrahi comparte otro dato imposible de soslayar: venía resistiendo desde adentro la poda de salario que se ordenó desde el Ejecutivo hace dos meses y medio. Su recibo permanece bajo siete llaves, pero continuó cobrando los aproximadamente 32 millones de pesos que la remuneraban como titular la AFIP, ahora ARCA, uno de los motivos que generaron cortocircuito con la Casa Rosada y especialmente con Economía. El Administrador Federal o Director –como es ahora el cargo- es quien debe definir, en términos administrativos, el monto de su propia remuneración.
Misrahi había sido también recomendada por “Toto”, en su momento, ya que es una amiga cercana a su esposa. También la luz verde había llegado desde la asesoría del abogado Liban Kusa, del estudio Funes de Rioja.
El comunicado oficial de la Oficina del Presidente resaltaba que la resolución “inconsulta” que aplicaba a la provisión de servicios de comunicación y publicidad como por la creación de contenidos en plataformas digitales y canjes. Una resolución general se retrotrae con otra en sentido inverso. La excusa cristalizó que los motivos que llevaron a la decisión un sábado, por medio de las redes oficiales, fue solamente una puesta en escena para camuflar los verdaderos motivos que llevaron a su salida. Se aprovechó el vencimiento del decreto –en los próximos días- del decreto que la había designado en una suerte de continuidad en el reemplazo de Mercedes Marcó del Pont. Antes, el rol de administrador federal requería de acuerdo del Senado, pero esa exigencia fue mutando administrativamente para prorrogar mandatos anteriores.
Misrahi se había ganado la desconfianza del triángulo de hierro que rodea a Javier Milei por magros resultados, pero también por ausencia de control de lo que ocurría puertas adentro de la administración a su cargo. El cambio de nombres puede augurar otros problemas: habrá que estar atentos a los choques que puedan generarse entre Pazo y Vázquez, cuyas terminales en el poder son distintas.
Pazo tiene tras de sí un perfil particular para lo habitual en el cargo del recaudador de impuestos: fue socio del empresario Francisco De Narváez y tiene declaradas sociedades offshore, además de propiedades que se le adjudican en el exterior.
Para abonar la versión de que el alejamiento de Misrahi tenía origen en los chispazos por la poda de salario, el secretario general de la Unión de Personal Superior de la Administración, Julio Estévez –consultado por este diario – aseguró: “no teníamos dudas de que la directora ejecutiva jamás iba a reducirse sus haberes a lo que cobra un ministro nacional; eso sería rebajarla a nuestros sueldos como directores de carrera, los cuales tenemos sobrada experiencia y capacitación para dirigir el organismo fiscal nacional”.
La poda no fue solo salarial en este período. La planta de la ex AFIP se redujo, por primera vez, a menos de 20 mil empleados y varios funcionarios con experiencia consultados por este diario, aseguran que deben controlar 10 veces más CUIT, con la plantilla reducida, y con el retiro de personal con mayor experiencia, que migró al sector privado. El Gobierno consiguió un ahorro, pero precisamente en la repartición encargada de recaudar impuestos, lo que para quienes están en la actual ARCA, puede poner en riesgo el equilibrio fiscal si no se cumplen las metas de recaudación no solo por una merma en las operaciones, sino por huecos que se generen en el control tributario de las mismas.
Quien es Juan Pazo
De estrecha relación con el ministro Caputo, su perfil, marcado por su paso por la Superintendencia de Seguros y su rol en la secretaría de Producción lo posicionaron como una pieza clave ante las cámaras empresarias y en la implementación de políticas de simplificación de la economía.
El presidente de la Nación, Javier Milei, removió a Florencia Misrahi de su puesto como titular de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), anteriormente conocida como Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). En su reemplazo, informaron desde Nación, asumirá Juan Pazo, quien hasta ahora se desempeñaba como secretario coordinador del Ministerio de Producción.
Hace apenas unos días, Pazo había sido anunciado como secretario de Relaciones Económicas Internacionales, un área que depende de Cancillería, pero la salida de Misrahi obligó al Gobierno a reorganizar sus fichas.
El ahora ex secretario coordinador de Producción fue el único funcionario del Gobierno nacional que acudió la semana pasada a la convención anual de la Unión Industrial Argentina (UIA) a la que desistieron de ir Javier Milei y Caputo. Pazo presentó en ese evento la iniciativa de “mini RIGI” para dar beneficios impositivos a inversiones menores a los USD 200 millones.
Pazo defendió las políticas implementadas para estabilizar el panorama macroeconómico y promover la competitividad. Subrayó que el principal desafío del gobierno es simplificar y desregular el sistema productivo, eliminando los obstáculos que afectan a las empresas. “Creemos que es condición esencial de este gobierno desregular, simplificar y darles a ustedes la herramienta para poder competir libremente. Eso es esencial”, sostuvo.
El funcionario también recordó el contexto restrictivo que enfrentaban las empresas en el pasado, señalando las medidas de control como la Ley de Góndolas, la Ley de Abastecimiento y los programas de precios regulados. Criticó la intervención estatal en la producción y mencionó que su experiencia personal le mostró los efectos negativos de esas políticas.
El perfil de Pazo
Juan Pazo es abogado y cuenta con una destacada trayectoria tanto en el sector público como en el privado. Antes de asumir roles en el gobierno, fue CEO de las empresas textiles de Francisco De Narváez. Además, se desempeñó como director ejecutivo en firmas offshore relacionadas con Rapsodia, empresa cofundada por su esposa.
Juan PAzo había sido designado con un puesto en Cancillería hace apenas unos días
En el ámbito público, Pazo fue un actor relevante durante la administración de Mauricio Macri (2015-2019). Inicialmente, fue director de Comunicación Institucional de la Unidad de Información Financiera (UIF), el organismo encargado de la lucha contra el lavado de dinero, de 2016 a 2017. Posteriormente, ocupó el puesto de Superintendente de Seguros de la Nación desde enero de 2017 hasta diciembre de 2019.
Con la llegada al poder de Javier Milei, Pazo se consolidó como una figura clave bajo la dirección del ministro de Economía, Luis Caputo. En concreto fue designado, secretario coordinador del Ministerio de Producción, cargo que ocupó hasta esta semana.
Por qué fue desplazada Misrahi
El presidente Milei desplazó a Florencia Misrahi como titular de la ARCA, debido a una medida del ente recaudador por la que comenzaban a gravar la actividad de streamers e influences, según confirmó el vocero presidencial, Manuel Adorni.
El funcionario adelantó además que otros dos funcionarios del organismo también fueron desplazados, y que al frente de ARCA quedará Juan Pazo, mientras que Pablo Quirno asumirá el rol de Secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería Argentina, lugar en el que días atrás había sido designado el futuro titular del ente recaudador.
“El Presidente de la Nación tomó la decisión de echar a la titular de ARCA y a dos funcionarios por la modificación al régimen de streamers e influencers. Juan Pazo asumirá como nuevo titular de ARCA y Pablo Quirno asumirá el rol de Secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería Argentina. Fin”. escribió el vocero presidencial en su cuenta de la red social X.
Efectivamente, la decisión del mandatario se dio luego del enojo que generó una resolución de la ARCA publicada en el Boletín Oficial por la cual instagramers, bloggers, influencers y otras personas o grupos de personas que crean o difunden contenido audiovisual en redes y plataformas digitales deben inscribirse en los impuestos a nivel nacional y provincia, empezar a pagarlos y hacer aportes jubilatorios.






