

De la REDACCION TUCUMAN de DIARIO CALCHAQUI
Javier Milei volverá a viajar a Tucumán para participar de la vigilia por el Día de la Independencia e intentará replicar la mística del recordado Pacto de Mayo cuando logró reunir a unos 18 gobernadores, en 2024, para firmar un acuerdo sobre políticas de Estado que tiendan al desarrollo del país.

El Presidente partirá junto a una reducida comitiva el miércoles 8 a la noche desde el Aeroparque Metropolitano para llegar a la medianoche a San Miguel de Tucumán. El objetivo, tal como ocurrió hace dos años, es encabezar la vigilia por el 9 de julio en la Casa Histórica junto al anfitrión, el peronista Osvaldo Jaldo, y los mandatarios provinciales como Jalil y Saénz que puedan concurrir según sus propias agendas.

Desde el Gobierno de Tucumán , en tanto, informaron a este diario que Jaldo recibió el lunes a la noche la confirmación a través de la Secretaría General de la Presidencia de que el Presidente estará presente en la denominada «Casa de Tucumán» para la conmemoración de los 210 años de la declaración de la Independencia.
Según informaron en Casa Rosada, en principio el jefe de Estado se alojaría en un hotel de esa capital pero aún resta confirmar la agenda que tendrá el jueves 9 en la provincia.
Por ahora, está confirmado que el mandatario se mostrará en la «vigilia» con varios gobernadores en momentos en que el Ejecutivo intenta negociar una reforma política que, por caso, suspenda las PASO en 2027.
La Casa Rosada busca mostrar un cambio de agenda pública, luego de estar empantanado durante meses por el escándalo judicial (con sospecha de corrupción) de uno de sus principales funcionarios: Manuel Adorni.
La salida del exvocero y exjefe de Gabinete, y su reemplazo respectivo por Adrián Gravier y Diego Santilli, esperan en el oficialismo, les permitiría retomar la iniciativa en el debate y ponderar algunos logros económicos.
También quieren avanzar en el Congreso con reformas que quedaron pendientes, por la tensión que generaba con la oposición, incluso la «aliada», la permanencia de Adorni. Con ese escollo despejado, Santilli retomó negociaciones para ir por la reforma política, con un objetivo central de cara a una eventual reelección de Milei: bajar las PASO.

Este jueves por la tarde el ministro coordinador recibió en sus oficinas de la planta baja de Casa Rosada al gobernador chubutense, «Nacho» Torres. El ex diputado del PRO no había podido sumarse a la ceremonia de su asunción por temas de agenda, de la que participaron unos 13 mandatarios provinciales en señal de respaldo al funcionario que intentará «resetear» la relación con los «aliados» en busca de consensos que permitan aprobar las reformas pendientes.
Pero los gobernadores «dialoguistas» también intentan hacer oír sus reclamos por la finalización de las obras públicas que han sido postergadas o el pedido de transferencia de las mismas, tal como ocurrió con Santa Fe con la remodelación de algunas rutas o del Monumento a la Bandera.
No está claro aun qué mandatarios provinciales concurrirán a la cita tucumana. El Presidente viene de brindar un bosquejo de su agenda legislativa ante los diputados y senadores de La Libertad Avanza, en una reunión en la que volvió a sostener que Adorni fue una supuesta víctima de los medios y que renunció para salvaguardar a su familia. Pero pocos creyeron -o fingieron comprender- esas explicaciones. «Es incomprensible que siga sosteniendo que es honesto«, dijo una diputada consultada. Esa opinión es compartida por la mayoría de los legisladores e incluso del gabinete que supo coordinar el ex vocero.
Como sea, en el citado encuentro el Presidente anunció que trabaja junto al Ministerio de Economía y del de Desregulación en un proyecto para cambiar la carta orgánica del Banco Central. Además, marcó la agenda legislativa y pidió acelerar con los proyectos de reforma electoral, régimen de zona fría y modificación de la inocencia fiscal.
La reforma electoral aparece como una prioridad en la estrategia del oficialismo de intentar garantizar la reelección de Milei, esto es, debilitar al eventual armado opositor que compita por la presidencia el año entrante. Así, el bloque de LLA en el Senado estudia la posibilidad de habilitar una lista colectora para contener a los aliados, no sólo al macrismo y a los radicales sino también algunos provinciales que vienen acompañando al Gobierno en las votaciones del Congreso pero que también ven el crecimiento de los libertarios en sus provincias.

Victoria Villarruel viaja a Tucumán el 9 de Julio y profundiza el desafío a Javier Milei: sus planes para 2027
Antes del viaje presidencial previsto para los actos por el Día de la Independencia, la vicepresidenta Victoria Villarruel volverá a marcar diferencias con la Casa Rosada con una visita a Tucumán, donde participará de las celebraciones del 9 de Julio invitada por el gobernador Osvaldo Jaldo.
La presencia de la titular del Senado se producirá en medio de la fuerte tensión que mantiene con el presidente Javier Milei y su entorno, y es interpretada por dirigentes cercanos a la vicepresidenta como un nuevo paso en la construcción de un proyecto político propio con vistas a las elecciones presidenciales de 2027.
Según trascendió, Villarruel aceptó la invitación cursada por Jaldo y asistirá a los actos oficiales en la provincia, pese a que no integra la organización de las actividades nacionales impulsadas por la Presidencia. Será una situación similar a la ocurrida el 20 de junio en Rosario, cuando concurrió al acto por el Día de la Bandera invitada por el gobernador santafesino, aun sin haber sido convocada por la Casa Rosada. Milei llegará el miércoles 8 por la noche a Tucumán, para la vigilia del Día de la Independencia, en tanto que Villarruel vendrá el jueves 9.
En el entorno de la vicepresidenta sostienen que continuará participando de todas las fechas patrias a las que sea invitada por provincias o municipios, independientemente de la relación institucional con el Gobierno nacional. «No va a dejar de asistir a actos patrióticos; considera que forman parte de su función y de su identidad política», señalaron colaboradores cercanos.
La presencia en Tucumán se suma a una agenda federal que Villarruel viene desarrollando durante los últimos meses. En ese marco ya realizó visitas a Santa Cruz y La Plata, donde mantuvo reuniones con dirigentes políticos y referentes locales, consolidando vínculos propios fuera de la estructura de La Libertad Avanza.
En Santa Cruz, por ejemplo, mantuvo encuentros con los senadores provinciales José María Carambia y Natalia Gadano, quienes actualmente mantienen diferencias con el gobernador Claudio Vidal, aliado del presidente Milei. En ámbitos legislativos incluso especulan con la posibilidad de futuras alianzas electorales entre esos sectores y el espacio político que pueda construir Villarruel.
La distancia entre la vicepresidenta y la conducción libertaria también quedó reflejada en las últimas semanas con sus publicaciones en redes sociales, donde respondió críticas al Gobierno y celebró públicamente la salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete. Paralelamente incorporó cambios en su equipo político y de comunicación con la llegada del asesor Patricio Russo como jefe de Asesores.
Quienes trabajan junto a Villarruel aseguran que su mirada política está enfocada en cuestiones vinculadas al empleo, la producción y el interior del país, además de mantener diálogo con sectores sindicales y dirigentes del denominado peronismo tradicional. En ese contexto, la vicepresidenta recibió recientemente en el Senado al dirigente ferroviario Rubén «Pollo» Sobrero, con quien analizó la situación del sistema ferroviario argentino.
Tras el encuentro, Sobrero afirmó que la reunión se extendió durante casi dos horas y que Villarruel manifestó preocupación por el deterioro de la infraestructura ferroviaria y por la cantidad de descarrilamientos registrados durante el último año. El sindicalista destacó además que la vicepresidenta aceptó dialogar pese a las diferencias ideológicas existentes.
Mientras tanto, dentro del círculo político de Villarruel descartan cualquier acercamiento al actual oficialismo nacional para conformar una futura alianza electoral. Según dirigentes cercanos, la vicepresidenta pretende consolidar una identidad política propia y consideran que, llegado el momento, podría encabezar un espacio competitivo de cara a las elecciones de 2027, incluso sin acuerdos con el Gobierno de Milei.
La visita a Tucumán adquiere así una relevancia política adicional, ya que volverá a mostrar a Villarruel compartiendo una actividad institucional junto al gobernador Jaldo en una fecha de alto valor simbólico para el país, en momentos en que la relación con la Casa Rosada continúa atravesando uno de sus períodos de mayor distanciamiento desde el inicio de la gestión libertaria.







