La vicepresidenta de la Nación acompañó a Jalil en la apertura de la 54° Fiesta Nacional e Internacional del Poncho. A su ingreso fue esquiva cuando DIARIO CALCHAQUI la consultó en el Aeropuerto Felipe Varela de Catamarca sobre la pelea con el Presidente de la Nación. La foto con Raúl Jalil se sumará a su «colección gobernadores», ya tiene en la vitrina a Jaldo y Pullaro.

«Sin duda es una crisis, no institucional, sino una crisis política dentro del Gobierno«
Voceros de la vicepresidenta dejaron trascender en off a DIARIO CALCHAQUI (en medio de un fuerte operativo que custodió a Villarruel) su coincidencia con los dichos del Jefe de Gabinete Guillermo Francos quien reconoció que existe una “crisis política” en el Gobierno por la pelea entre Milei y Villarruel. Las fuentes del Senado nacional aseguraron a este diario que en las próximas horas habría nuevos pronunciamientos de la vicepresidenta, pero que eligió no convertir a la Fiesta Nacional del Poncho en «caja de resonancia política «.

La vicepresidenta Victoria Villarruel arribó a la provincia este viernes para participar del acto inaugural de la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho. Al momento de ingresar al Salón Mayor junto al gobernador Raúl Jalil y otras provinciales, se mostró esquiva a responder consultas sobre su relación con el presidente Milei.

«Hoy es la Fiesta del Poncho, hoy abrimos esta Fiesta tan importante y todo lo demás puede esperar», remarcó la Vicepresidenta ante la pregunta de DIARIO CALCHAQUI.
La vicepresidenta prefirió poner el foco en la Fiesta del Poncho y expresó: «le da trabajo a miles de argentinos y catamarqueños y eso es muy importante».
Como informó este diario la última semana la relación entre la vicepresidenta y Milei se tensó con fuertes cruces en redes sociales. La tensión entre la dupla presidencial se recrudeció el jueves pasado, luego de que la titular del Senado habilitara la sesión en la que la oposición logró reunir mayoría y aprobar el aumento a jubilados, la moratoria previsional y la emergencia en discapacidad. Mientras que Villarruel sostiene que el debate fue legítimo, desde el entorno del libertario la acusaron de ser «cómplice del kirchnerismo», y el propio Milei la calificó como «traidora» durante una presentación en la Bolsa de Comercio.
Frente a las críticas, la vicepresidenta expresó su desacuerdo con el Presidente y su círculo cercano, y respondió a los cuestionamientos sobre un supuesto quiebre del equilibrio fiscal: «Si hay equilibrio, entonces asistir a los más desprotegidos no debería ser tan terrible. El tema es que un jubilado no puede esperar y una discapacitada, menos. Que ahorre en viajes y en la SIDE, y listo«, escribió en redes sociales.
«Cuando el Presidente decida hablar y comportarse adultamente, podré saber cuáles son las políticas, dado que no habla», mencionó en otra de sus publicaciones, en referencia a la catarata de retuits en su contra que Milei compartió en X (ex Twitter) luego de la sesión en la Cámara Alta.






