La oposición rechazó incorporar los proyectos a la orden del día. La discusión sobre la adenda de Fénix y los convenios con YMAD deberán esperar una sesión especial.
Desde el oficialismo salieron al cruce y afirmaron a DIARIO CALCHAQUI que “la irresponsabilidad quedó en evidencia cuando, frente a proyectos que benefician a Catamarca, prefirieron dilatar los plazos y trabar el avance legislativo como una jugada meramente política, discursiva y mediática, sin aportar soluciones reales”.
PALOS EN LA RUEDA. Estaba previsto el tratamiento de importantes temas mineros en la Cámara de Diputados de Catamarca, entre ellos, los convenios firmados por la empresa YMAD y la adenda al contrato del Proyecto Fénix. Sin embargo, por una cuestión de forma legislativa, los expedientes no pudieron ser abordados.
Lo que el oficialismo provincial proyectaba como una jornada de definiciones rápidas terminó convirtiéndose en un escenario de parálisis legislativa. La Cámara de Diputados de Catamarca fue testigo de un fuerte freno político cuando el interbloque opositor decidió no convalidar la sesión extraordinaria, impidiendo así el tratamiento de los acuerdos vinculados a Yacimientos Mineros Agua de Dionisio (YMAD) y otros convenios mineros de vital importancia para la gestión de Raúl Jalil.
La sesión, que buscaba convertir en ley los proyectos que ya contaban con media sanción del Senado, se frustró ante la negativa del interbloque «Alianza La Libertad Avanza» —espacio que nuclea a La Libertad Avanza, Generación del Cambio y el PRO— de habilitar el quorum. La estrategia legislativa de la oposición fue evitar la incorporación de los temas al orden del día, dado según informaron los proyectos no contaban con los despachos de comisión correspondientes y requerían una mayoría especial para ser tratados «sobre tablas».
Según voceros de la Cámara baja los proyectos no contaban con los despachos de comisión vencidos, por lo que era necesario incorporarlos formalmente al orden del día. Esta moción fue rechazada por el bloque opositor, lo que derivó en la caída de la sesión. De esta manera, el tratamiento de ambas iniciativas quedó postergado y será reprogramado para una sesión especial, cuya fecha aún no fue confirmada.
Un escenario de incertidumbre
La caída de la sesión deja en un limbo administrativo a proyectos de alto impacto, como la denominada Adenda de Fénix y otros convenios mineros que el Ejecutivo considera fundamentales para la planificación económica del próximo año. Al no haberse logrado el consenso necesario para el tratamiento sobre tablas, la discusión deberá esperar ahora a una sesión especial, cuya fecha de convocatoria aún es una incógnita.
Desde el oficialismo, el malestar es evidente, ya que contaban con la media sanción de la Cámara Alta y esperaban cerrar el año legislativo con estos acuerdos firmados. Sin embargo, la resistencia del bloque opositor ha forzado una pausa que obligará a las partes a volver a la mesa de negociaciones o, en su defecto, a esperar que los proyectos cumplan con los tiempos reglamentarios de comisión para ser llevados nuevamente al recinto.
Por el momento, la discusión sobre cómo se distribuyen los beneficios de YMAD sigue abierta, marcando una de las grietas más profundas entre el Gobierno y la oposición en lo que va del periodo legislativo.






