El Presidente tendrá una foto, pero con objetivos más modestos que los iniciales. Aval de gobernadores dialoguistas a puntos de un acuerdo que no genera incomodidad. Fin de reclamos comunes lleva alivio al Gobierno.
Es el Pacto de Mayo, pero se firma en julio. Una perlita para aquellos que se desvelan por explicar la Argentina ante el mundo. La previsibilidad tan aclamada no se explica en el título. Será cuestión de los cronistas extranjeros agregar uno o dos párrafos adicionales, aclarando lo que acá ya sabemos. Que se anunció en marzo, pero que se postergó porque etcétera, etcétera.
Lo cierto es que Javier Milei (no el Gobierno, sino Javier Milei) tendrá una foto política en Tucumán. Como en la Ley Bases, menos ambiciosa que la buscada. El único expresidente confirmado hasta la noche del sábado, Mauricio Macri, llegará a los empujones con el oficialismo, y terminó de aceptar el convite entrado el fin de semana. No estarán tampoco todos los gobernadores, como hubiese querido el Presidente. El prime time inicial del 9 de julio a las 21 tuvo que moverse a una vigilia para el lunes 8 hasta la medianoche… la Selección de fútbol, claro está, es más convocante. Vale más una Copa América que el premio de la Sociedad Hayek alemana o el del Instituto Liberal de Praga.
Pero habrá foto. Y no es menor. Con el maquillaje refundacional que le gusta a Milei, ya que será en la Casa Histórica, escenario de la declaración de la Independencia hace más de 200 años. Los gobernadores dialoguistas tendrán otro gesto hacia Milei, tras haber aportado votos a las Bases y el paquete fiscal. Le darán el volumen político a un acto simbólico, que con el correr de las semanas también viró a objetivos modestos: apunta más a calmar a los mercados que a convertirse en una Moncloa criolla.
Se bajaron los mandatarios peronistas más críticos, como el bonaerense Axel Kicillof, el riojano Ricardo Quintela o el fueguino Gustavo Melella. El único opositor hasta ahora intransigente que calzará el saco negro en el Jardín de la República será el santiagueño Gerardo Zamora, quien no aportó voluntades, ni de diputados ni de senadores, a los proyectos del Gobierno. Otro que no pensaba asistir, como el pampeano Sergio Ziliotto, señaló que de todos modos nunca recibió la invitación a ponerse el traje oscuro. Y dijo que el pacto que hay que cumplir ya está escrito: la Constitución Nacional.
Por caso, los diez puntos que firmarán los asistentes son ejes que no generan incomodidades, ya sea por estar comprendidos en la legislación vigente, por ser declaraciones genéricas de buenas intenciones o por tratarse de políticas impredecibles. Quién sabe.
Por ejemplo, menciona el punto seis la modificación del régimen de coparticipación, hecho que requeriría, según la reforma constitucional de 1994, la conformidad de todas las provincias. Casi imposible, porque para darle a uno hay que quitarle a otro. Salvo que todas las cesiones sean de la Nación, y eso nunca sucederá.
Tal vez, el punto más disruptivo sea el tres, ya que celebra la reducción del gasto público “en torno al 25% del Producto Bruto Interno”. Pondrán el gancho los mandatarios, quizás sonrojados, ya que hasta acá la motosierra está generando estragos en el empleo, en la actividad económica y en la industria. Otros puntos son palabrerío que poco comprometen a quien los rubrique: una educación “útil y moderna”, reforma laboral que “promueva el trabajo formal”. Nadie diría que no.
En los preparativos finales en Tucumán para recibir a Javier Milei se generó una incomodidad: habrá un show musical en la Plaza Independencia donde tocarán Los Palmeras y el Chaqueño Palavecino. No irán por amor a la liberad (¡carajo!), sino por un caché, como cualquier artista profesional. Los honorarios correrán por cuenta del gobernador Osvaldo Jaldo, el primer jefe provincial mileísta, pero no hubo cuestionamientos del Presidente, quien hasta hace no tanto pegaba duro en sus redes a los mandatarios que contrataban shows para festejos locales, bajo el paradigma del gasto público. El culebrón con Lali, el caso más resonante.
En Presidencia no chistaron, y el único pedido que llegó a la provincia fue que los parlantes y las luces del escenario se apagaran para las 21.30, como tope. No quieren una multitud en el centro tucumano para el horario de llegada de Javier Milei. Una cosa es el público que se acerque a vivar al Presidente. Otra muy distinta es juntar gente que vaya a vivar a la cumbia santafesina. Son lealtades diferentes. Mejor prevenir.
En la era de loas a la libertad individual, los gobernadores hacen gala. Un alivio para La Libertad Avanza, que negocia de a uno. Estarán en Tucumán para respaldar las reformas que encara la Casa Rosada, pero empezarán a exigir una gestión más eficiente y recursos para las provincias. La señal que muchos de ellos pretender dar en el acto tucumano es que no tienen intenciones de que al Gobierno le vaya mal, tal vez en las peores semanas del semestre libertario, donde LLA perdió el control del tablero del que se ufana como experto: el de los mercados y el de las finanzas. Un derrumbe no es negocio para nadie, máxime cuando buena parte de los asistentes está de acuerdo con ciertas cuestiones de fondo del plan de estabilización de la macro. Pero, en concreto, ya no hay posturas homogéneas.
El hecho político más saliente de la semana se dio en cuarteles del PRO, donde Mauricio Macri dinamitó la idea de una fusión con LLA y le cerró la puerta en la cara a Patricia Bullrich. Un retorno al macrismo duro para evitar ser socios de una posible derrota, pero sin ganancias en caso que Milei acierte y acomode el barco. Pese a la toma de distancia, Macri irá a Tucumán.
Hacemos Coalición Federal confirmó en una declaración oficial que no participará del acto del 9 de Julio. “Festejamos la independencia manteniendo la independencia”, dice el texto. Aclararon que hay “coincidencia con los principios de Mayo”. En el texto, la agrupación dialoguista avisó que, pese a estar de acuerdo con los diez puntos planteados por Javier Milei, esos objetivos “no se alcanzan con una foto o la firma de un papel”. Aunque la declaración no era taxativa sobre la decisión de no estar presente en el evento, fuentes calificadas de HCF confirmaron que no participarán del evento.
El otro episodio relevante de los últimos días fue el arribo oficial de Federico Sturzenegger al gabinete. Habrá que esperar cómo se acomoda ahora la otra interna: la de los libertarios y la de las tensiones dentro del Gobierno.
Aunque eso será después del Día de la Independencia, del show de Los Palmeras, de la firma del Pacto de Mayo y de la semifinal de la Copa América.






