Como informó ´DIARIO CALCHAQUI – vivo directo- desde CASA ROSADA Javier Milei le tomó juramento al nuevo ministro coordinador, con la presencia de gobernadores, dirigentes aliados y miembros del Gabinete.
Santilli mantendrá la relación con las provincias y lo que era el Ministerio del Interior quedará a cargo de su mano derecha, Gustavo Coria. El nuevo jefe de Gabinete también conservará relación con el Congreso, donde buscará destrabar la reforma electoral para lo cual deberá negociar con los aliados que hoy fueron a aplaudirlo.

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- El presidente Javier Milei le tomó juramento este martes al nuevo jefe de Gabinete Diego Santilli en el Salón Blanco de la Casa Rosada, con la asistencia de gobernadores, miembros del Ejecutivo y algunos dirigentes aliados. Además, destacó la presencia de Manuel Adorni, cuya salida marcó una nueva etapa en el Gobierno.
Previo a la jura, el flamante ministro coordinador tenía programada una reunión bilateral con su antecesor para llevar adelante la transición y, es por eso, que permaneció allí para el momento de la jura.
Luego del juramento, Milei y Santilli se fundieron en un emotivo abrazo, al cual se sumó también un visiblemente emocionado Adorni. Entre los tres, completaron una postal que graficó la transición.
La salida de Adorni generó un fuerte reacomodamiento dentro del Gobierno. Con la llegada de Santilli, la Casa Rosada apuesta a cerrar el capítulo de la anterior conducción de la Jefatura de Gabinete y abrir una nueva etapa con mayor diálogo con las provincias, los aliados parlamentarios y otros sectores con los que el oficialismo busca reconstruir puentes.
La presencia del exjefe de Gabinete no fue el único mensaje político que buscó transmitir el Gobierno. Más de una decena de gobernadores aceptaron la invitación de la Casa Rosada y participaron de la ceremonia, entre ellos varios mandatarios del PRO y dirigentes provinciales que durante el último año acompañaron al oficialismo en las votaciones más importantes del Congreso.
Los mandatarios fueron ubicados sobre uno de los laterales del Salón Blanco y, antes del inicio del acto, Karina Milei se acercó a saludarlos personalmente, uno por uno. La convocatoria funcionó como una ratificación del perfil que Milei espera imprimirle a esta nueva etapa: menos concentrada en administrar crisis y más orientada a reconstruir las mayorías parlamentarias necesarias para impulsar el paquete de reformas que prepara para el segundo semestre.
Entre los invitados también hubo otra imagen que llamó la atención. Santiago Caputo siguió la jura sentado en primera fila, una posición poco habitual para el principal asesor presidencial, que en este tipo de actividades suele permanecer de pie y fuera del foco. También asistieron varios diputados nacionales de La Libertad Avanza, que este miércoles volverán a verse con Karina Milei en la Casa Rosada para una reunión de coordinación política con la secretaria general de la Presidencia.
En cuanto a los gobernadores invitados, estuvieron presentes el catamarqueño Raúl Jalil, el chaqueño Leandro Zdero, el correntino Juan Pablo Valdés, el jujeño Carlos Sadir, el mendocino Alfredo Cornejo, el neuquino Rolando Figueroa, el rionegrino Alberto Weretilneck y el sanjuanino Marcelo Orrego.
No fue casual que el Presidente suspendiera el viaje que tenía previsto a Paraguay para participar de la Cumbre del Mercosur. La decisión de permanecer en Buenos Aires respondió a la voluntad de encabezar personalmente el relanzamiento de su administración y respaldar a quien considera el dirigente mejor preparado para recomponer el diálogo con gobernadores y bloques aliados.
El acto llegó pocas horas después de otro estreno. Por la mañana, Adrián Ravier había debutado como vocero presidencial con un estilo marcadamente distinto al de Adorni. Su primera conferencia estuvo atravesada, paradójicamente, por preguntas sobre el funcionario saliente. Incluso evitó descartar que el Gobierno impulse una investigación administrativa interna por el caso que precipitó la renuncia del exjefe de Gabinete. La nueva etapa comenzó, así, con una señal de cambio y un recordatorio de que el conflicto que obligó al oficialismo a rediseñar su gabinete todavía no terminó de desaparecer de la agenda.

Santilli desembarca acompañado por un rediseño de la propia Jefatura de Gabinete. El área volverá a estructurarse alrededor de dos vicejefaturas. Una será ocupada por Gustavo Coria, hombre de máxima confianza del nuevo jefe de Gabinete desde su paso por el Ministerio del Interior. La otra quedará en manos de Ignacio Devitt, hasta ahora secretario de Asuntos Estratégicos y uno de los funcionarios más cercanos a Karina Milei, que asumirá un rol similar al que en su momento desempeñó José Rolandi durante la gestión de Guillermo Francos.
El esquema confirma también dónde seguirá concentrado el verdadero poder político del Gobierno. Santilli administrará la coordinación diaria del gabinete y la relación con gobernadores, Congreso y ministros. Devitt garantizará la conexión permanente con el despacho de Karina Milei. Y la secretaria general de la Presidencia conservará el control de las principales decisiones estratégicas de la administración libertaria.

Para Santilli, la ceremonia tuvo además un significado personal. En poco más de seis meses pasó de jurar como ministro del Interior a hacerlo como jefe de Gabinete, un ascenso que resume mejor que cualquier discurso el lugar que logró construir dentro del oficialismo. Llegó al Gobierno como un dirigente del PRO convocado para tender puentes con la oposición dialoguista. Este martes juró como el funcionario político más importante del gabinete después de la hermanísima. ¿Lo utilizará como plataforma para una eventual candidatura a gobernador bonaerense en 2027?
El Gobierno apuesta a que Santilli vuelva a hacer lo que mejor hizo durante el último año: negociar con los mandatarios provinciales, reconstruir mayorías y sacar adelante las reformas que quedaron frenadas mientras la Casa Rosada intentaba sostener a Adorni. Pese a la presencia incómoda de Adorni, la ceremonia intentó simbolizar un nuevo comienzo. Ahora empieza la parte más difícil: demostrar que no se trata solamente de otro cambio de nombres.
Además, figuraron como invitados el santacruceño Claudio Vidal, el tucumano Osvaldo Jaldo, el entrerriano Rogelio Frigerio, el salteño Gustavo Sáenz, el cordobés Martín Llaryora y el jefe de Gobierno porteño Jorge Macri.

Santilli a solas con los gobernadores Orrego (San Juan) y Frigerio (Entre Ríos)
En un fuerte gesto de apoyo, fueron 14 gobernadores a la jura de Santilli
El nueve jefe de gabinete reunió a los gobernadores del PRO, la UCR y los peronistas aliados. Pullaro y Kicillof, entre los ausentes
Catorce gobernadores fueron este martes a la jura de Diego Santilli como jefe de Gabinete, en un fuerte gesto de apoyo que marca un claro giro respecto a la relación que las provincias venían teniendo con el gobierno nacional.
La jura tuvo la presencia la mayoría de los gobernadores del PRO, el radicalismo y los peronistas y provinciales aliados a la Casa Rosada.
Entre los asistentes estuvieron Raúl Jalil (Catamarca); Leandro Zdero (Chaco); Juan Pablo Valdés (Corrientes); Carlos Sadir (Jujuy); Alfredo Cornejo (Mendoza); Rolando Figueroa (Neuquén); Alberto Weretilneck (Rio Negro), Marcelo Orrego (San Juan); Claudio Vidal (Santa Cruz); Osvaldo Jaldo (Tucumán); Rogelio Frigerio (Entre Ríos); Gustavo Sáenz (Salta); Martín Llaryora (Córdoba) y Jorge Macri (CABA).
Entre los ausentes estuvieron los seis gobernadores del kirchnerismo, que salvo excepciones han mantenido distancia durante toda la etapa del gobierno libertario. El único de ellos que hizo un mensaje de acercamiento a Santilli fue el fueguino Gustavo Melella, con una serie de tuits que publicó tras su designación en la que se ofrece a un trabajo en conjunto.
Tampoco estuvo en la jura el santafesino Maxi Pullaro, que tiene buena relación personal con Santilli pero siempre fluctuante con la Casa Rosada.






